martes, 23 de mayo de 2006

El campo de trigo


Sentí una sensación muy rara en el cuerpo. Me fui al Centro de Salud. Un sarpullido me había salido en el pecho. El médico no sabía qué era. Los granitos presentaban una forma extraña. Parecían dos corazones separados por una sutil distancia. El doctor, después de un exhaustivo examen, diagnosticó una rarísima enfermedad.
Sin saber cómo, estaba en una camilla, en un hospital supongo. A mi lado había alguien que me agarraba de la mano. No le veía el rostro. Me pusieron un gotero y una máquina que registraba los latidos de mi corazón. Estaba como ida. Oía lo que decían, mi cuerpo estaba allí, pero... yo estaba en otro lugar...
Era un campo plantado de trigo. Enorme. No alcanzaba a ver dónde terminaba. Sentí una fuerte atracción . Quise ir, pero oí voces en la habitación y me volví a mirar. Y allí estaba yo, sin saber qué hacer. Alguien me llamaba a lo lejos, al mismo tiempo que la persona del cuarto, sollozando, me apretaba la mano.
Cada paso que daba adentrándome en el campo, alejándome del camino, arrancaba voces en la habitación, murmullos que no entendía y quien sujetaba mi mano, se aferraba más fuerte. Entonces me detuve. Dejé de caminar y quise retroceder, pero volví la mirada al campo y le vi a lo lejos. No sé quien era, ni por qué quería ir, sólo sé que era como un imán...
De nuevo los murmullos. Sollozos entrecortados. Busqué el motivo del alboroto y seguí las miradas que se perdían en un par de corazones entrelazados y ribeteados por un eritema sobre un cuerpo inerte. Se oía un pitido y otro y otro.... No sé, voces diciendo que se perdía. Más sollozos. Lágrimas vertidas de unos ojos que suplicaban, que imploraban, mientras abrazaba aquel cuerpo yerto. No pude escuchar más. El pitido se volvió continuo e infernal y atravesaba mis oídos, así que ...
Estaba allí, en ese campo amarillo que me atraía tanto. Un par de nubes extraviadas en un intenso color azul. Y ese olor... a pan tostado, a verano, a plenitud, a.... Más llantos. El hechizo se rompió. Me sentí tan mal que di la vuelta y regresé al camino. Más voces. Voces diciendo que se restablecía el ritmo. Risas y lloros entremezclados.
Volví la vista atrás y entonces le REconocí...
Había llegado el momento de tomar una decisión. Giré el rostro hacia aquel cuarto lleno de dolor y luego al campo pletórico de trigo.
Comencé a caminar; primero despacio, luego deprisa. Ya no me importaban las voces, ni los llantos, ni las lágrimas que caían sobre la mano. Elegí. Corrí atravesando el campo hasta llegar al otro extremo donde mi salvación me esperaba con los brazos extendidos. Me tomó de la mano y me sonrió. Le devolví la sonrisa y juntos empezamos a caminar.
En la habitación, el doctor dijo que no había nada que hacer. El extraño sarpullido se había unificado. Ya no había actividad que registrar.
Seguí caminando de la mano de aquel hechizo. El suave movimiento del trigo, el trino de los pájaros, el olor dulzón de las flores. Todo me hizo sentir como si cabalgase en una nube de algodón. Quise parar el tiempo y llenar mis pulmones de tantas sensaciones.
El campo se acabó de improviso. Sólo había un precipicio. Giré el rostro con expresión confusa. Entonces, me di cuenta que estaba sola. Miré atrás y vi como desaparecía el campo, con su trigo, sus flores, sus trinos. Busqué desesperadamente una mano en la que asirme y no la encontré. No podía volver... ya no había campo.... no había camino. Ya sólo podía dar un paso al frente y lanzarme al vacío. Aceptar mi destino.
Cerré los ojos adelantando el pié...
¡Ufff! ¡Todo ha sido un sueño! Me pellizco y siento el dolor. Me subo la camiseta pintada de viejos recuerdos y no tengo ningún sarpullido. Sonrío. ¡Todo ha sido un sueño!
Siento calor y abro la ventana, dejo entrar los rayos del sol. Oigo el canto de un ruiseñor. Una suave brisa coquetea con mi cabello soltado al viento. Respiro fuertemente y mis pulmones se llenan de un rico olor, un olor muy dulzón. Mis sentidos se agudizan de repente, están alerta... busco con la mirada... Y... ¿No es trigo, aquello que se deja mecer por el viento?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hi! Just want to say what a nice site. Bye, see you soon.
»

Anónimo dijo...

Hmm I love the idea behind this website, very unique.
»

Anónimo dijo...

I find some information here.