"Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par."
El Kybalion
Ya termina el año y con él, un ciclo de mi vida que llega a su fin. He estado haciendo balance y pasando datos al “libro mayor” y ¿sabéis? Todo cuadra. El "debe" y el "haber" están en paz.
Ha sido un año intenso, muy intenso... Si algo pedí el año pasado, fue precisamente que no faltase emoción a mi vida. Recuerdo cómo tejí con mi amiga del alma la frase que sería mi eslogan: “Soy una amante de la vida que aprende y enseña”. Y así ha sido. He aprendido a AMAR todo lo bueno que llega a mi vida, y lo que ha llegado y me ha hecho daño, a curarlo y a dejarlo ir. Me he enamorado con cada cosa que he emprendido. Mi curiosidad se ha aplacado y no he corrido tras la cortina. He aprendido a ESPERAR que la cortina se abra y este año se ha abierto tantas veces, han sido tantas las maravillas que se me han mostrado, que es imposible no pensar, que la vida es un sueño y que vivimos lo que nos atrevemos a soñar.
He aprendido que nada es BUENO O MALO; todo es parte de lo mismo, sólo cambia su intensidad. He aprendido que ser FIEL a tus principios tiene su precio, pero también su recompensa. He aprendido que la RAZON no tiene un solo dueño, todos tenemos nuestras razones para hacer lo que hacemos. He aprendido que DESEAR y QUERER no es lo mismo, querer necesita acción. He aprendido que PEDIR no es malo, es mejor que esperar que los demás averigüen nuestras necesidades.. He aprendido que para CUIDAR a los demás tengo que cuidarme primero yo. He aprendido que estar CERCA O LEJOS no tiene que ver con la distancia. He aprendido que el RESPETO empieza por uno mismo. He aprendido que no hay ERRORES, sólo lecciones. He aprendido que el AQUÍ Y EL AHORA, es el único tiempo válido. He aprendido que QUERER es una decisión. He aprendido a decir ADIOS...
El universo ha sido generoso conmigo, tal vez porque he estado atenta. Porque para Ser hay que CREER y yo soy fiel creyente... Los que me conocéis ya sabéis que no creo en las coincidencias. Se que todo tiene una razón de SER y aunque la respuesta se escape a nuestra conciencia, ésta existe. En un par de días tengo que coger el avión que me lleve a Chile. Es un viaje que ha movido muchísimas cosas dentro de mí, muchos miedos han salido a la superficie. Este viaje ha estado rodeado de percances. Soy “perjudicada” de Air Madrid, he tenido que dar muchas vueltas para encontrar otro billete que me lleve a mi “destino”, y lo conseguí: “vuele con Iberia desde la T4”. Pero de nuevo mi gozo metido en un pozo y mis miedos vuelven a salir a flote; un nuevo atentado de ETA en los aparcamientos de la terminal hace tambalear mi "confianza". Y vuelvo a escuchar a mi madre que me cuenta cómo le ha sido difícil conciliar el sueño pensando en que mi avión podría caer...
He aprendido que LO QUE TENGA QUE SER SERA. Creo en el destino y a veces visualizo el mío y os aseguro que es otro ;-)
Quiero dar las gracias a todas las personas que habéis estado en mi vida este último año. Gracias por compartir conmigo tantos momentos, por enseñarme tantas cosas, por escucharme, por confiar en mí, por abrazarme cuando más lo necesitaba, por quererme como soy, por darme tanto y pedir tan poco, por todo y por nada, gracias por ayudarme a ser quién soy.
He aprendido que lo que quieras decir hoy, no lo dejes para mañana: Os quiero...
Que vuestro balance también cuadre: Feliz 2007... 


















