"El árbol de la libertad hunde sus raíces en la conciencia y la comunicación. Si la conciencia se desarrolla a través de la comunicación, donde no hay comunicación resulta difícil hallar libertad".
¿¿Será por eso que no logro concentrarme??
"El árbol de la libertad hunde sus raíces en la conciencia y la comunicación. Si la conciencia se desarrolla a través de la comunicación, donde no hay comunicación resulta difícil hallar libertad".
¿¿Será por eso que no logro concentrarme??
¿Alguna vez habéis llorado hasta quedar exhaustos? El agotamiento te invade hasta tal punto que no te quedan fuerzas ni para sonarte la nariz. Toda la energía la utilizas para tomar en pequeños intervalos ruidosas inspiraciones de vida. La calma ha invadido no sólo tu cuerpo sino tu mente y entonces te entregas en bendita sumisión al placer de la rendición, dejas que la vivencia penetre en ti plenamente, porque sólo así eres capaz de dejarla ir...
Lloré como nunca había llorado aquellas tardes de verano en las que mi madre me obligaba a dormir la siesta, y yo me negaba, e impotente lloraba hasta que poco a poco los lloros se convertían en cansados hipos que anticipaban un sueño nada reparador.
Lloré como nunca había llorado por los seres queridos que no tengo a mi lado, y me di cuenta de “cómo perdura el amor" y de cómo éste te hace seguir vivo, aún después de que te hayas ido...
Resonó con fuerza en mi cabeza: “Perdónate a ti mismo. A continuación perdona a los demás” y entonces lloré como nunca había llorado con el perdón, después de haberme sentado en el banquillo de los acusadores y de los acusados.
Lloré sumida en la nostalgia al darme cuenta de lo poco que necesitaría para tener "un día perfecto" y lloré de nuevo lágrimas antiguas al “decirnos adiós”...