domingo, 14 de septiembre de 2008

2º parte

¿Recordáis a "X" y a "Y"? La mayoría no los recordareis, así que os voy a poner al día…
"X" es un gran amigo mío que tenía una extraña relación con "Y", y un día, sin darme cuenta, me vi envuelta en un triángulo nada amoroso y "X" acabo desapareciendo de la ciudad (léase: "dónde caben dos, ¿caben tres?").
Pues na’, que "X" ha regresado, y no lo ha hecho solo, ha venido acompañado de "Z".
"Z" es una muñequita, una matrioska. Las matrioskas son esas muñequitas preciosas por fuera y huecas por dentro. A mi amigo le encantó la que encontró en un bar del sur, pensó que tal vez era perfecta para vivir sus sueños y acabar con sus pesadillas, más no fue así, la muñequita que albergaba "Z" en su hueco interior, no era “Alicia”…
Así que hemos vuelto a los viejos tiempos. Dicen que las historias se repiten, que sólo cambian los protagonistas, a veces ni siquiera todos, algunos repetimos papel, tal vez es que no lo hemos hecho bien en la anterior función y esto no sea más que una oportunidad de cerrar con éxito el telón…
Nuevos protagonistas en esta historia, una historia plagada de dudas, de miedos absurdos, de heridas abiertas, de rencores carentes de contenido... pero así somos los seres humanos, complicados. La complejidad no es más que una cultura, un espacio de pensamiento, y en ese espacio nos retorcemos tanto que el mundo se distorsiana ante nuestros ojos.
"X" está confundido, de nuevo confunde la amistad, y en su confusión arrastra a "M" que ya no sabe qué quiere con "J", y "J"… "Y" y "J", ajenos o no al drama, celebran hoy, irónicamente, el Bendito Cristo de las Maravillas