-“¿Ya has escrito tu carta a los Reyes?” –pregunta mi hija cada día que me ve. Y la respuesta es siempre la misma: No, no he tenido tiempo…
Reflexiono ahora sobre este concepto y me doy cuenta que sigo sin saber distribuir “mi tiempo”. Es una asignatura pendiente que arrastro desde tiempos inmemorables. No sé organizarme, me falta disciplina, la pereza a veces me invade y no sé quitármela de encima… A veces me siento desbordada por mi poca capacidad de orden. Yo, que a veces me lleno la boca de técnicas, metodologías, formas de mirar, etc, etc, y luego, no me sé aplicar el cuento…
¿Os he dicho que me siento agobiada? Este cierre de año me está costando…
Hago balance y el balance es bueno, muy bueno. Mi niña ya vive aquí, cerquita de mí. Ha vuelto a estudiar y por cierto, menos un suficiente, el resto notables; eso en cuanto al currículo escolar, porque en la asignatura más importante de la Vida, tiene un Sobresaliente. Cada día me siento más orgullosa de ella, (te quiero, cielo). Por otro lado, pero en el mismo sitio, mi niño… ¡viene a vivir aquí! En unos días vendrá para quedarse definitivamente, bueno, nunca hay nada definitivo, ya me entendéis… Así que como veis, lo que más quiero, lo tengo ahora a mi lado y puedo comerlos a besos siempre que los veo. Y además, me siento feliz, porque por fin veo la felicidad en sus ojos. En cuanto al resto de la familia; mi madre, su pareja, mis hermanos, mis sobrinos, etc, etc, los tengo a todos cerquita, a algunos no en km, pero ya sabéis que en esto del querer no existen distancias. Así que a esta parcela de mi vida, no sólo le doy el OK, la cierro con la palabra: GRATITUD.
En la parcelita laboral estoy muy satisfecha. Trabajo en lo que quiero, el tiempo que quiero y ¡¡encima me pagan!! Jeje. Mi trabajo no es trabajo, es aprendizaje continuo, es experiencia, es vivencia, es compartir, y ¿sabéis? En esta parcelita también le tengo que poner algo más que el OK, la cierro con la palabra: GENEROSIDAD.
En cuanto a la amistad, tengo los mejores amigos del mundo. A mi vera tengo a mi mejor amiga Ali, con la que he compartido y comparto todo desde que ambas tenemos doce años. Reímos y lloramos juntas. En mi segunda tierra, en la tierra que me acogió durante 17 años, tengo a mis otros “mejores amigos”, con los que sigo compartiendo. Y el resto de los amigos se encuentran distribuidos por toda la geografía, no sólo española. Siempre me he considerado una privilegiada, tengo muchos y buenos amigos. Así que esta parcelita también se merece mucho más que el OK, la cerraré con la palabra: LEALTAD.
Bueno, en la parcelilla “íntima”, “privada”, pues como bien dice su nombre, es íntimo y privado. Le daremos el OK, y la cerraré con la palabra: CONFIANZA.
Me acabo de dar cuenta, porqué me cuesta tanto cerrar este año… ejem…
Le prometí a mi niña que hoy escribiría la Carta a los Reyes. Tal vez este balance pueda servir como introducción para darles las gracias por todo lo que tengo y para decirles que, cada seis de enero, dejen el oro, símbolo de la luz, del conocimiento, de la riqueza y la perfección; el incienso, símbolo de sentimientos puros; y la mirra, bálsamo del hombre. Que dejen bajo el árbol de navidad, la varita mágica creadora de sueños y la ilusión para vivirlos.
También quiero para este año 2009, una casita con jardín, o en su defecto, el duplex de muñeca que vi el otro día. Quiero terminar con éxito la carrera. ¡Ah! Y quiero un novio, (esto se lo pido al Mago Chalupa, que él ya conoce mi gusto, jeje).
A la Maga Desi y al Mago Robin les doy carta blanca. Hago una pequeña lista de cositas que quiero:
-una cámara digital
-un lector de cd’s
-perfume
-un pijama de mafalda
-un bolso
-un coletero divertido
-un libro
-otro libro
-una noche de marcha con ambos Magos
-un cine con ambos Magos, (la peli la elijo yo)
-mmmm…
-mmm…
C’est tout.
¡¡Qué se me olvidaba!! ¡Organización y disciplina! Eso quiero que me dejen también este año los Reyes Magos, “capacidad organizativa y disciplina”.
Pues nada más. Les doy las gracias por lo que soy, por lo que tengo y por lo que sueño.




