viernes, 7 de mayo de 2010

La escalera

"Todos vamos cambiando de nivel, como en una escalera…

Imagina que estás frente a una gran escalera. Está junto a ti esa persona que es importante para ti (novio/a, esposo/a, amigo/a, etc.) y están fuertemente agarrados de la mano. Mientras están en el mismo nivel, todo está perfecto, es disfrutable; pero de pronto tú subes un escalón y esa persona no, esa persona prefiere mantenerse en el nivel inicial. Ok. No hay problema, es fácil aún así estar agarrados de las manos.

Pero tú subes un escalón más y esa persona se niega a hacerlo, ya las manos han empezado a estirarse y ya no es tan cómodo como al principio. Subes un escalón más y ya el tirón es fuerte, ya no es disfrutable, y empiezas a sentir que te frena en tu avance, pero tú quieres que esa persona suba contigo para no perderla.

Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel, así que se mantiene en su posición inicial. Subes un escalón más y ya ahí, sí es muy difícil mantenerte unido. Te duele, y mucho. Luchas entre tu deseo de que esa persona suba, de no perderla, pero tú ya no puedes ni quieres bajar de nivel.

En un nuevo movimiento hacia arriba viene lo inevitable… y se sueltan de las manos. Puedes quedarte ahí y llorar y patalear, tratando de convencerle de que te siga, que te acompañe. Puedes incluso ir contra todo tu ser y tu mismo bajar de nivel con tal de no perderle, pero después de esa ruptura en el lazo, ya nada es igual. Así que por más doloroso y difícil que sea, entiendes que no puedes hacer más, sólo seguir avanzando y esperar que algún día vuelvan a estar al mismo nivel.

Eso pasa cuando inicias tu camino de crecimiento interior, en ese proceso, en ese avance, pierdes muchas cosas: pareja, amigos, trabajo, pertenencias… todo lo que ya no coincide con quien te estás convirtiendo ni puede estar en el nivel al que estás accediendo.

Puedes pelearte con la vida entera, pero el proceso es así. El crecimiento personal, es eso, personal, individual; no en grupo. Puede ser que después de un tiempo esa persona decida emprender su propio camino y te alcance o suba incluso mucho más que tú, pero es importante que estés consciente de que no se puede forzar nada en esta vida. Llega un momento en tu escalera en que puedes quedarte solo/a un tiempo, y duele, claro que duele, y mucho. Pero luego, conforme vas avanzando, te vas encontrando en esos niveles con personas mucho más afines a ti, personas que gracias a su propio proceso están en el mismo nivel que tú y que si tú sigues avanzando, ellos también. En esos niveles de avance ya no hay dolor, ni apego, ni sufrimiento, hay amor, comprensión, respeto absoluto.

Así es nuestra vida, una infinita escalera, donde estarás con las personas que estén en el mismo nivel que tú. y si alguien cambia, la estructura se acomoda.

Cada pérdida, cada cosa que sale, es porque así tiene que ser. Déjales ir, y prepárate para todo lo bueno que viene a tu vida. Tú sigue avanzando, y confía, porque esta escalera es mágica."
Autor desconocido

Ahora es más fácil entender por qué nos encontramos con diferentes personas en la vida y por qué otras se quedan atrás. No sé a quién pertenece este escrito. Lo leí hace un tiempo y el otro día, después de estar hablando con un amigo, justamente de “los niveles de conciencia”, otra amiga me lo enviaba por correo. ¿Será que estoy cambiando de escalón?

9 comentarios:

Sergio dijo...

Tiene mucha lógica el escrito, pero no coincido, yo no dejaría a mis personas amadas por nada del mundo, creo que la vida la conducimos cada quien por diferentes rumbos siempre buscando la felicidad de uno y de los que nos rodean, en eso sí creo.

Claro podemos no conseguirlo pero lo intentamos.

Un abrazo con amor

Gualichero dijo...

me gusto mucho!!! gracias.

Anónimo dijo...

Básicamente el problema es que hay una categorización en función de una abstracción, demasiado abstracta.
Por ejemplo: "Si tu no tienes felicidad; de sabio no tienes na"
Puedes quedarte incomunicado y sufrir soledad. Si has sufrido eso, es que no has subido en esa escalera. Porque en ese trayecto ha de estar el saber manetener el equilibrio.
Pero hete aquí que a veces es necesario perderlo y que la crisis te haga crecer.
Todo esto se puede utilizar como coartada según como te vaya la vida. Incluso como coartada ante uno mismo.
Pero gracias de todos modos

Anónimo dijo...

Creo que esto solo es aplicable a cierta area de tus "circunstancias" de la gente que te rodea.... nunca dejas atras a los hijos ni a los padres ni a los hermanos por mucho que no suban la escalera a tu ritmo....
Quizás si sea aplicable a parejas y amigos...
Ahí si creo que es cierto lo que dice el escrito.
Quizá por eso a medida que subimos estamos mas solos?
Esos amigos que subieron a la par durante tantos años, quedan atrás y es complicado que se añadan nuevos con el mismo grado.
Besitos Montse
Angeles

la jardinera dijo...

Para subir al cielo se necesita una escalera larga, una escalera larga y otra cosita, y arriba y arriba, lalalalalalala...

Ya me han contado que te va de maravilla, que todo es mejor de lo que se esperaba, y que sí, que ya te lo merecías, que cada uno obtiene lo que gana y que esto es tuyo, mi niña, porque te lo mereces.


A ver si te llamo y nos pegamos buena charradeta.

Te quiero cacho fea,

Der Pilgrim dijo...

Hace tiempo que el peregrino no se pasaba por estos lares, pero la entrada ha conectado con mi presente y con la cuestión de una muy buena amiga mía y te debía agradecer esa causalidad.

Ignacio dijo...

Así es amiga, todos vamos madurando y avanzando, solos nos van acompañando generalmente quienes siguen, o en su caso nosotros seguimos un ritmo parecido.
Bs.

Dark_Soul dijo...

Que buen texto!!
hace un par de días buscaba unas cosas en internet y apareció tu blog, asi ke como se veía interesante quise leer un poco cuando pudiera.
Espero no incomodar
Saludos!

B.C. dijo...

Qué maravilla de texto. Me he sentido plenamente identificada con él. Acabo de llegar a tu blog y me está gustando muchísimo. Una lástima ver que ahora apenas actualizas. Pero en cualquier caso, tengo mucho recorrido que hacer por aquí todavía :)

Un besito