jueves, 3 de marzo de 2016

A mi preciosa y querida Mar...


 Como a tus veinte años,
otra vez
a los cuarenta y dos,
el sentimiento de poder.
Desde tus entrañas
floraciones de colores intensos
se alzan y reverdecen.
Ves el mundo
desde una cima donde el aire es liviano
y donde bacantes
entonan cantos
 a los placeres exquisitos de la carne.
Diosas magníficas y sabias
te muestran el erotismo
que existe más allá de la piel,
en la plenitud de la vida.
 Con el pasado a tus pies,
león manso y domesticado.
Con el futuro abierto,
al otro lado,
desafías vientos y tempestades.
 
Hay suficiente temple en tus largos dedos
para tomar las bridas de rebeldes corceles
o irte flotando con los unicornios,
a recorrer las noches de luna.
 
Eres magnífica, Mar...
Templo enhiesto de tus elementos
altar de aire, de fuego,
mujer de agua y de tierra.
 Gioconda Belli 
(un "pelín" personalizado, jeje)
 

No hay comentarios: