"La razón es como una olla de dos asas; se la puede coger por la derecha o por la izquierda. Michel E. De Montaigne

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor. Cuando vieron la profundidad que tenía el hoyo, le dijeron a las dos ranas que para no sufrir tanto, se debían dar por muertas ya que no saldrían. Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió. Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacía señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que era inútil seguir luchando. Pero la rana saltaba cada vez con más fuerzas y finalmente logró salir del hoyo. Cuando salió las otras ranas le dijeron:

«que bueno que lo lograste a pesar de lo que te gritamos».

La rana les explicó que era un poco sorda y que no oía bien, así que pensó, animada por los gritos de sus compañeras,  que era posible salir del hoyo.

Fábula
Imagen de Nicoletta Ceccoli

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