domingo, 30 de septiembre de 2007

Lo trajo la mar...



Viudita... aprendiza... fantasia... danzan conmigo
La hora de los azules imposibles
Recogida la sombra en una trenza
Cuánto ha volado
regresa como primavera

Autor: Mar

Este hermoso poema lo ha escrito para nosotras, mi querida mar, que tanto la echo en falta. Su risa es así, como una gran ola que golpea el acantilado. Sus ojos limpios y claros guardan todo el misterio del mar. Las cuatro juntas hemos saboreado diferentes texturas del manjar de la vida. Hoy nos toca hacerlo por separado.
A mi viuda:
"a ella le gusta la gasolina" :))) ésta fue nuestra canción de aquel loco verano, siempre me lleva a ti bailando el reggaeton. Te quiero...
A aprendiza:
"feliz, feliz en tu día, amiguita que dios te bendiga, que reine la paz en tu día y que cumplas muchos más".
muackkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkkk
TQM

A mar:
siempre te llevo conmigo, eres como una niña grande... dulce, inocente y alegre. Eso fue lo que me atrajo, lo que me enamoró de ti, lo que dejaron las olas del mar en mi playa: "la pureza de la inocencia". Te quiero siempre, esté o no esté, siempre "estoy", no lo olvides nunca, ¿ok?

lunes, 24 de septiembre de 2007

lunes, 17 de septiembre de 2007

miércoles, 12 de septiembre de 2007

El puzzle

Cuando nací me regalaron un puzzle. Mientras fui pequeñita otros se encargaron de ir juntando piezas, pero cuando tuve la suficiente autonomía, quise hacerlo yo. Cada día abría con renovada ilusión mi cajita del puzzle. A veces me costaba un poquito reunir todas las piezas de un cielo azul, pero antes de finalizar el día, disfrutaba de mi porción de puzzle completa. ¡Qué fácil era juntar las piezas entonces! Cierto que también hubo momentos de dificultad en los que tenía que pedir ayuda para organizar el pequeño desastre que acababa de acontecer. A veces quitaba trozos enteros para volver a rehacerlos al instante, nunca quedaban huecos, eran separaciones momentáneas, necesarias para tomar perspectiva.
Me gusta recordar aquellos momentos complicados en los que las piezas no parecían encajar y con los que aprendí tanto... Me enfadaba con mis padres por haberme regalado el juego, o con mis hermanos porque me escondían piezas, o con mis amigos que no me ayudaban, o con el mundo entero que conspiraba contra mi. Pero no tenía más que dar un paseo por el río o dejarme acariciar por la suave llovizna los días de otoño para encontrar el lugar exacto de la pieza a encajar. Entonces me sentía pletórica. Disfrutaba tanto de mi puzzle que agradecía a mi pequeño mundo, a mis amigos, a mis hermanos y a mis queridos y maravillosos padres, por tan estupendo regalo.
Pero un día hubo un terremoto tan fuerte como el de Valdivia, de 9,5 grados en la escala de Richter, y mi puzzle todavía incompleto y expuesto a las inclemencias del tiempo, no aguantó tanta tensión acumulada y se liberó bruscamente. Algunas piezas salieron despedidas con tanta fuerza que creí haberlas perdido. Pero, ¿sabes? Por fin he recuperado las piezas más importantes y está completo mi trocito favorito, el más entrañable, el que me hace más feliz, el que más quiero...
A mis niños

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Atrévete...

"Eres libre para eliger, para tomar decisiones"




video


Absinio...

angora...

himalayo...

birmano...

cartujo...

ragdoll...



¡¡No tenía que haberme decidido por el persa!!