miércoles, 28 de febrero de 2007

"Estoy viva"



Estoy viva
Como fruta madura
Dueña ya de inviernos y veranos,
Abuela de los pájaros,
Tejedora del viento navegante.

No se ha educado aún mi corazón,
Y, niña, tiemblo en los atardeceres,
Me deslumbran el verde, las marimbas
Y el ruido de la lluvia
Hermanándose con mi húmedo vientre,
Cuando todo es más suave y luminoso.

Crezco y no aprendo a crecer,
No me desilusiono,
Ni me vuelvo mujer envuelta en velos,
Descreída de todo, lamentando su suerte.
No. Con cada día se me nacen los ojos del asombro,
De la tierra parida
El canto de los pueblos,
Los brazos del obrero construyendo,
La mujer vendedora con su ramo de hijos,
Los chavales alegres marchando hacia el colegio.

Sí.
Es verdad que a ratos estoy triste
Y salgo a los caminos,
Suelta como mi pelo,
Y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
Y atesoro recuerdos
Brotando entre mis huesos
Y soy una infinita espiral que se retuerce
Entre lunas y soles,
Avanzando en los días,
Desenrollando el tiempo
Con miedo o desparpajo,
Desenvainando las estrellas
Para subir más alto, más arriba,
Dándole caza al aire,
Gozándome en el ser que me sustenta,
En la eterna marea de flujos y de reflujos
Que mueve el universo
Y que impulsa los giros redondos de la tierra.

Soy la mujer que piensa.
Algún día
Mis ojos
Encenderán luciérnagas.

Gioconda Belli


sábado, 17 de febrero de 2007

Y me está costando...




“Si uno se ha retirado del mundo, el torbellino mundanal suele hacérsele insoportable. Hay a menudo gente que, con noble orgullo, se mantiene apartada de todo lo vulgar, rechazándolo con brusquedad dondequiera le salga al encuentro. A tales hombres se los tilda de orgullosos e inaccesibles, mas dado que ya no se hallan atados al mundo por deberes de acción, esto no tiene mayor gravedad. Ellos saben sobrellevar con entereza la animadversión de la muchedumbre.”




A veces consulto el I Ching, como hoy, que me siento un poco espesa, y tengo tantas cosas por hacer, que no hago nada... A veces, como hoy, abro el libro al azar y dejo que me guíe mi intuición y encuentre aquello que ha sido escrito para mí, para el día de hoy; y ésto, estaba entre esas líneas tan llenas de sabiduría. Lo curioso, lo todavía sorprendente para mí, es que no necesito hacer preguntas; la intuición me acaba llevando allí donde es necesario que mire. Y me está costando sí, volver al torbellino mundanal.

Después de alejarme durante “tanto tiempo” de mi mundo ordinario, volver a él se hace cuesta arriba. Retomar las viejas actividades se hace muy pesado. Poner al día cuestiones tan simples y humanas como son los pagos y las facturas, oscurecen la claridad soñadora de mi alma. ¡Despierta! Este también es tu mundo... Y como si fuese necesario oír el ¡gong! para despertar, suena la “pelotita” de mi móvil y alguien me dice: “si te parece bien, el martes quedamos y ayudamos a ponerte al día”. ¡No me digáis que esto no es magia! Mis compis se ofrecen voluntarias para sujetar el “testigo” mientras retomo el aliento, mis amigos me dan la mano en este “volver a caminar”, mi madre me observa y me cuida “sin que me de cuenta”, y mis niños... ¡Ay, mis niños! Ellos son la luz que se enciende en mis ojos al recordarles, ellos son la ilusión de éste mi mundo ordinario, ellos son la prueba de que el amor existió, existe y existirá... por los siglos de los siglos... Ellos me recuerdan que no es la desconfianza lo que lleva al polluelo a romper el cascarón, es la fuerza de la ilusión, la curiosidad de aprender y el milagro de la vida.



"Y siempre, siempre, cuando el polluelo es consciente de su libertad, el temor a lo desconocido le aconseja primero observar"

jueves, 8 de febrero de 2007

Rebeldía

El rebelde simplemente se sale del pasado y no permite que lo domine. Es un proceso constante y continuo. Toda la vida del rebelde es un fuego que arde. Hasta el último aliento está fresco, está joven. El no responderá a ninguna situación de acuerdo a sus experiencias pasadas; él responderá a cada situación de acuerdo a su conciencia presente.

Osho

Hola amigos. Ya estoy de regreso. Ante todo quiero daros las gracias por tantas muestras de atención y cariño. No he podido contestar los comentarios. El seminario fue muy intenso y ocupó todo mi tiempo. Sólo tuve un día libre y me fui a Reñaca. Me bañé en las frías aguas del Pacífico, visité la casa de Pablo Neruda en Valparaíso “La Sebastiana” y tomé chicha en una bodega. Rompí un par de compromisos y me sentí VIVA.

Ha sido un mes intenso, un mes mágico, un mes para plasmarlo en la memoria... Gentes de doce países diferentes, con culturas diferentes, con idiomas diferentes y con un mismo objetivo APRENDER, CRECER, AVANZAR.

He dejado una “nueva familia” en Chile; una madre y un hermano me echan de menos al otro lado del mundo. Me he traído tanto amor de ese país, que pedacitos de mi corazón han quedado dispersos por el mundo. Hoy me siento nostálgica. Echo en falta la intensidad de aquellos días. Las risas y las lágrimas. Los abrazos y los besos. Nuestros picnic en los jardines de Casapiedra... Quién me lo iba a decir: ¡hasta las barbacoas en el jardín! Los desayunos acelerados y las horas de sueño...

Hoy quisiera perderme por las atestadas calles, comer entre puestos de fruta y pescado fresco, subir al cerro y recorrerte con los ojos cerrados mientras se detiene el funicular... Hoy quisiera ser esa “rebelde” que mi querido y añorado Alexis vio en mí...