viernes, 26 de diciembre de 2008

Cierre '08

-“¿Ya has escrito tu carta a los Reyes?” –pregunta mi hija cada día que me ve. Y la respuesta es siempre la misma: No, no he tenido tiempo…

Reflexiono ahora sobre este concepto y me doy cuenta que sigo sin saber distribuir “mi tiempo”. Es una asignatura pendiente que arrastro desde tiempos inmemorables. No sé organizarme, me falta disciplina, la pereza a veces me invade y no sé quitármela de encima… A veces me siento desbordada por mi poca capacidad de orden. Yo, que a veces me lleno la boca de técnicas, metodologías, formas de mirar, etc, etc, y luego, no me sé aplicar el cuento…

¿Os he dicho que me siento agobiada? Este cierre de año me está costando…

Hago balance y el balance es bueno, muy bueno. Mi niña ya vive aquí, cerquita de mí. Ha vuelto a estudiar y por cierto, menos un suficiente, el resto notables; eso en cuanto al currículo escolar, porque en la asignatura más importante de la Vida, tiene un Sobresaliente. Cada día me siento más orgullosa de ella, (te quiero, cielo). Por otro lado, pero en el mismo sitio, mi niño… ¡viene a vivir aquí! En unos días vendrá para quedarse definitivamente, bueno, nunca hay nada definitivo, ya me entendéis… Así que como veis, lo que más quiero, lo tengo ahora a mi lado y puedo comerlos a besos siempre que los veo. Y además, me siento feliz, porque por fin veo la felicidad en sus ojos. En cuanto al resto de la familia; mi madre, su pareja, mis hermanos, mis sobrinos, etc, etc, los tengo a todos cerquita, a algunos no en km, pero ya sabéis que en esto del querer no existen distancias. Así que a esta parcela de mi vida, no sólo le doy el OK, la cierro con la palabra: GRATITUD.

En la parcelita laboral estoy muy satisfecha. Trabajo en lo que quiero, el tiempo que quiero y ¡¡encima me pagan!! Jeje. Mi trabajo no es trabajo, es aprendizaje continuo, es experiencia, es vivencia, es compartir, y ¿sabéis? En esta parcelita también le tengo que poner algo más que el OK, la cierro con la palabra: GENEROSIDAD.

En cuanto a la amistad, tengo los mejores amigos del mundo. A mi vera tengo a mi mejor amiga Ali, con la que he compartido y comparto todo desde que ambas tenemos doce años. Reímos y lloramos juntas. En mi segunda tierra, en la tierra que me acogió durante 17 años, tengo a mis otros “mejores amigos”, con los que sigo compartiendo. Y el resto de los amigos se encuentran distribuidos por toda la geografía, no sólo española. Siempre me he considerado una privilegiada, tengo muchos y buenos amigos. Así que esta parcelita también se merece mucho más que el OK, la cerraré con la palabra: LEALTAD.

Bueno, en la parcelilla “íntima”, “privada”, pues como bien dice su nombre, es íntimo y privado. Le daremos el OK, y la cerraré con la palabra: CONFIANZA.

Me acabo de dar cuenta, porqué me cuesta tanto cerrar este año… ejem…

Le prometí a mi niña que hoy escribiría la Carta a los Reyes. Tal vez este balance pueda servir como introducción para darles las gracias por todo lo que tengo y para decirles que, cada seis de enero, dejen el oro, símbolo de la luz, del conocimiento, de la riqueza y la perfección; el incienso, símbolo de sentimientos puros; y la mirra, bálsamo del hombre. Que dejen bajo el árbol de navidad, la varita mágica creadora de sueños y la ilusión para vivirlos.

También quiero para este año 2009, una casita con jardín, o en su defecto, el duplex de muñeca que vi el otro día. Quiero terminar con éxito la carrera. ¡Ah! Y quiero un novio, (esto se lo pido al Mago Chalupa, que él ya conoce mi gusto, jeje).

A la Maga Desi y al Mago Robin les doy carta blanca. Hago una pequeña lista de cositas que quiero:

-una cámara digital
-un lector de cd’s
-perfume
-un pijama de mafalda
-un bolso
-un coletero divertido
-un libro
-otro libro
-una noche de marcha con ambos Magos
-un cine con ambos Magos, (la peli la elijo yo)
-mmmm…
-mmm…

C’est tout.

¡¡Qué se me olvidaba!! ¡Organización y disciplina! Eso quiero que me dejen también este año los Reyes Magos, “capacidad organizativa y disciplina”.

Pues nada más. Les doy las gracias por lo que soy, por lo que tengo y por lo que sueño.

A todos,
Feliz 2009

miércoles, 24 de diciembre de 2008

La casa de los mil espejos

Cierto día, un cachorro, buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero en el portón de la residencia. Subió lentamente las viejas escaleras de madera hasta que se topó con una puerta semi-abierta: y se adentró en el cuarto, cautelosamente. Con gran sorpresa, se dio cuenta que dentro de esa habitación había mil perritos más observándolo tan fijamente como él a ellos, y vio asombrado que todos los cachorros comenzaron a mover la cola, exactamente en el momento en que él manifestó alegría. Luego ladró alegremente a uno de ellos y el conjunto de canes le respondió de manera orquestada, idéntica. Todos sonreían y latían como él. Cuando se retiró del cuarto se quedó pensando en lo agradable que le había resultado conocer el lugar y se dijo: " Volveré más seguido por aquí."

Pasado un tiempo, otro perro callejero ingresó al mismo ambiente. A diferencia del primer visitante al ver a todos los congéneres del cuarto, se sintió amenazado, ya que lo miraban de manera agresiva, con desconfianza. Empezó a gruñir; y vio, maravillado, como los otros mil perritos hacían lo mismo que él. Comenzó a ladrarles y los otros también hicieron lo mismo ruidosamente. Cuando salió del cuarto pensó: "Que lugar tan horrible es este. Nunca regresaré.

"Ninguno de los perros exploradores alcanzaron a reparar en el letrero instalado en el frente de la misteriosa mansión": "La casa de los mil espejos."

Los rostros que observamos del mundo son espejos. Tu mirada es todo lo que consigues obtener de la realidad. Cada percepción demuestra las posibilidades de proyección y de captación que nos permitimos. Las cosas más bellas de la vida no se ven, se captan con el corazón. Si las puertas de la percepción estuviesen totalmente abiertas descubriríamos que navegamos en el infinito. Como están semi-cerradas, la vida, al igual que el eco, o el espejo, nos devuelve lo que hacemos. La visita a este mundo terrenal es muy fugaz. Consigue un espejo, sonríele al personaje que aparece y no te enfades, no te asustes si te contesta con una divina carcajada.

Enrique Mariscal

Queridos amigos, una pequeña reflexión que comparto con vosotros en estos días tan típicos de balances y cierres.

Deseo de todo corazón que vuestros balances cuadren y que el espejo que refleja vuestros rostros os devuelva una linda sonrisa. Mis mejores deseos para cada uno de vosotros...

lunes, 8 de diciembre de 2008

Disolución

(...) En otoño e invierno el agua comienza a congelarse y a convertirse en hielo. Al llegar los aires suaves de la primavera, se disuelve la congelación y lo disperso en bloques de hielo vuelve a unirse. Lo mismo acontece también con el ánimo del pueblo. A causa de la dureza y del egoísmo se congela el corazón y esa rigidez lo separa de todo lo demás. El egoísmo y la avidez aislan a los hombres. Por eso es necesario que una devota emoción se apodere del corazón humano. Éste ha de soltarse en sagrados estremecimientos de eternidad que lo sacudan con la intuición de la presencia del Creador de todos los seres, y lo unifiquen al poder de los sentimientos de comunidad durante la sagrada celebración de la adoración de lo divino.

Del I Ching

Dice el I Ching que así los antiguos reyes ofrecían sacrificios al Señor y erigían templos.
Poco ha cambiado la historia...
El ser humano sigue siendo tan egoísta como entonces. Antiguamente, para superar ese egoísmo separador de los hombres, se recurría a las fuerzas religiosas, a los sacrificios... porque cuando la energía vital del hombre se acumula en él, vuelve a ser dispersada y disuelta por la suavidad. Dicen que sólo un hombre libre de todo pensamiento parásito egoísta, que esté arraigado en la justicia y constancia, será capaz de lograr semejante disolución de la dureza del egoísmo.
Poco ha cambiado la historia...
Hoy he vaciado los armarios buscando prendas de abrigo. Los bloques de hielo son tan grandes, que se necesitarán muchas primaveras para disolverlos. Los sacrificios, ya no están de moda.