lunes, 30 de julio de 2007

Prisionera de mis pensamientos

"El árbol de la libertad hunde sus raíces en la conciencia y la comunicación. Si la conciencia se desarrolla a través de la comunicación, donde no hay comunicación resulta difícil hallar libertad".

¿¿Será por eso que no logro concentrarme??

miércoles, 18 de julio de 2007

Un pensamiento...

"El pesar oculto, como un horno cerrado, quema el corazón hasta reducirlo en cenizas"

W.Shakespeare

martes, 10 de julio de 2007

Martes con mi viejo profesor



¿Alguna vez habéis llorado hasta quedar exhaustos? El agotamiento te invade hasta tal punto que no te quedan fuerzas ni para sonarte la nariz. Toda la energía la utilizas para tomar en pequeños intervalos ruidosas inspiraciones de vida. La calma ha invadido no sólo tu cuerpo sino tu mente y entonces te entregas en bendita sumisión al placer de la rendición, dejas que la vivencia penetre en ti plenamente, porque sólo así eres capaz de dejarla ir...

Lloré como nunca había llorado aquellas tardes de verano en las que mi madre me obligaba a dormir la siesta, y yo me negaba, e impotente lloraba hasta que poco a poco los lloros se convertían en cansados hipos que anticipaban un sueño nada reparador.

Lloré como nunca había llorado por los seres queridos que no tengo a mi lado, y me di cuenta de “cómo perdura el amor" y de cómo éste te hace seguir vivo, aún después de que te hayas ido...

Resonó con fuerza en mi cabeza: “Perdónate a ti mismo. A continuación perdona a los demás” y entonces lloré como nunca había llorado con el perdón, después de haberme sentado en el banquillo de los acusadores y de los acusados.

Lloré sumida en la nostalgia al darme cuenta de lo poco que necesitaría para tener "un día perfecto" y lloré de nuevo lágrimas antiguas al “decirnos adiós”...

No he podido ni he querido evitar que mis ojos enrojecieran con las conversaciones entre Mitch y su entrenador. Me gusta mucho leer y vibro con cada lectura, pero no recuerdo haber leído un libro que me hiciera tanto llorar... “Martes con mi viejo profesor” ha sido una gran experiencia en muchos sentidos.

Si te apetece descubre la tuya...

viernes, 6 de julio de 2007

Yin y Yang




¡Ya estoy de regreso!

En realidad, he regresado a casa hace ya unos días. Pero no he tenido ganitas de postear, bastante he tenido que hacerlo para sujetarme en pie :)))

Después de terminados los exámenes, que por cierto, ya tenemos nota (aprobadas cinco de seis), me fui a pasar unos días con mi gente, con mis niños, mis amigos... Fueron muy intensos estos días también. Total, que volví hecha polvo, demasiada actividad y poco descanso. Pero lo que peor llevo es la actividad mental, me agota... Mi mente es como un tornado que no deja títere con cabeza, empezando por la mía, que ya no sé ni dónde la tengo...

“El amor”, ¡Qué bonito es el amor!. Lo he sentido con tanta intensidad abrazando a mi niña... buceando en los ojos de mi niño... rescatando sueños rotos y sueños todavía por soñar...

Mi pequeña mujercita es un ser especial. Yo lo sé, y un día no muy lejano ella también lo sabrá. Tiene mucha luz, mucha fuerza y un gran potencial todavía por descubrir, un "don" que compartir. Te quiero mucho mi niña y ¿sabes? No sé si todo en la vida tiene sabor, pero yo sé a que sabe la confianza gracias a ti, porque cuando te miro, cuando te toco, cuando te abrazo y siento tu energía, CREO EN TI, me invade una sensación dulce que relaja mi cuerpo y mi alma crece al paladear ese sabor. Podrás estar nadando en un mar bravío o llevar tres días caminando sin agua por el desierto, que yo seguiré confiando en ti, creyendo en ti...

Mi pequeño orgullo, mi niño grande, mi herida que no cura... La Impotencia tiene un sabor amargo que se pega intensamente al paladar y que causa mucho desgaste. Te deja exhausta, sin ni siquiera fuerzas para explicar cómo te sientes. Así me siento desde hace ya algún tiempo cuando te abrazo, cuando intento robarte algún beso y te miro a los ojos, y te busco... pero tú no estás... Me encuentro con un extraño al que sin querer he herido y no deja que cure sus heridas, que son las mías y por eso sangran tan dentro de mí. Y entonces mi alma sobrecogida se mueve impaciente sacudiendo ese amargo sabor que empequeñece los sentidos...

Esto es amor. Las dos caras de una misma moneda. Dos sabores diferentes de los tantos que tiene el agua de una misma fuente... Esto es amor, lo que nos dio la vida y lo que nos dará eso que llamamos muerte...