El rincón nace para expandir las alas al viento. Es el lugar donde dejo volar la imaginación. Es ese claro en el bosque donde escucho el silencio del árbol y el susurro del río y no me importa que duerma el león y que hablen los duendes. Me siento la reina de mi territorio y quiero compartir con vosotros las fantasías e ilusiones más locas que nacen en esta intimidad.