Ser responsable

Una gran parte de dejar de ser víctima tiene que ver con ubicarte en una posición de total responsabilidad por ti y por tu relación con los demás. Eso incluye ser responsable por tus sentimientos, pensamientos y acciones. Estamos condicionados para ver el mundo desde el punto de vista de lo que nos satisface. Y cuando las cosas no suceden como queremos, tratamos de encontrar algo o alguien a quien culpar. Tratar de controlar es una forma de jugar el juego de la Vida, el juego más pequeño, tratando de hacer funcionar la vida. Pero, la vida ya funciona. Culpar a algo externo a nosotros es un intento poco afortunado de tratar de recuperar la sensación de control. La verdad es que nunca tuvimos el control. Nunca tuvimos ningún control que perder. No tenemos control sobre nada que esté fuera de nosotros. La vida siempre sucede de acuerdo con sus propias reglas, no las nuestras. Cuando decidimos cooperar totalmente con la vida, puede parecer que estamos en control, pero la realidad es que es...