¿Es posible atrapar una nube?
-¿Te traemos un café? -Como queráis. -¿Sólo o con leche? -Como queráis... La tarde es tan fría que invita a un café bien caliente. Pero el reloj dice que ¡No! Es hora de los vinos. Los cafés quedan relegados a un segundo plano. Pero insistimos: ¡Por favor, un cafelito para llevar! La respuesta no deja dudas ni puertas abiertas a la esperanza. No tienen vasos de plástico. Volvemos sobre nuestros pasos y allí está Daniel. Nos espera, o tal vez no, tan sólo está allí. Sonríe ante nuestra odisea particular por un café y se pronuncia “Tomemos pues un vino ”. Se incorpora y despierta a su fiel amigo que dormita a sus pies. Le deja a cargo del “ negocio” mientras él está fuera, o dentro... ¿qué más da? mientras él no está. El café deja de ser café y se convierte en un bar de tapas. Las pastas han sido retiradas y han dado paso a rebanadas de pan con tomate y jamón. El vino es el protagonista de la tarde y como buen anfitrión, se muestra gentil en tres grandes copas. Voces demasiado altas ob...