viernes, 21 de julio de 2006

Sentencia

Dando tumbos,
buscando luz,
buceo entre tinieblas
al amparo de la noche.

Noche sombría,
cómplice gris,
entre gemidos
y luces ambarinas.

¿Dónde aparcar las emociones
sin monedas para el ticket?

Conciencia,
juez implacable,
de mirar inflexible, duro.
No das cuartel.
Sin temblor en tus manos sentencias.

Sentencia firme,
¿no cabe apelar?
¿Atenuante no es la inocencia?

Espero en el corredor de la muerte
que llegue quizás,
el dulce indulto
que quite de mi boca
el sabor amargo de la culpa.

5 comentarios:

monocamy dijo...

De momento es importante perdonarse a uno mismo, como prioridad. De poco serviría recibir el perdón externo si la condena interior es firme.

:O

aprendiza de risas dijo...

¿Y si abandonamos el mazo, los jueces y la fiscalía?
No seas tan dura contigo misma y dejémonos disfrutar de las emociones como abogados defensores de nuestras propias vidas. Ellas nos posibilitan vivirla, sin lugar a ninguna duda.

Àngel dijo...

¿¿Ya estamos juzgando otra vez?? ( levanto la mano ) Solo observa, verdad que parece tan fácil, pues es todo un reto.

Besos inocentres.

fantasía dijo...

A monocamy: sí, para poder perdonar, antes, tenemos que perdonarnos.
Un beso inocente

A mi aprendiza favoriza: "a sus órdenes" :)

A mi ángel: ¡baja esa mano! soy inocente... y me alegro mucho de verte, bueno de leerte...
Un abrazo (de 30s)

Àngel dijo...

¿¿ Sólo 30 segundos ?? Yo esperaba en un abrazo un poco mas largo... ;-)