domingo, 4 de marzo de 2007

Todo cambia...

Por fin, hoy he ido a visitarle. ¿Cuánto tiempo hacía que no iba por allí? No sé. He perdido la cuenta. Varias veces salí de casa para ir a verle, pero nunca llegué. Hoy no fue esa mi intención al cerrar la puerta de casa y abrir la del coche. No. La intención fue otra; salir a pasear, disfrutar del día primaveral. Metí un libro, mi cuaderno de notas, mi mp3, unas chuches que compré hace unos días, unas chocolatinas y una botella de agua. ¡Ah! Y la mantita que utilizaba en los jardines de Casapiedra (gentileza de Iberia). Eché de menos mi cámara digital que siempre me acompañaba. La pobrecita no aguantó la intensidad de nuestro último viaje y está malita. Espero que pronto se recupere, si no, tendré que sustituirla y siempre da penita decir "adiós". Somos cómplices de momentos que perdurarán grabados para siempre en mi retina. Éramos un buen equipo y le estoy agradecida por el trabajo bien hecho. Bueno, continuaré con mi paseo estival... Llegué al pantano. Contemplé sin bajarme del coche, con cierto toque de nostalgia, todo lo que había a mi alrededor. El merendero, con sus mesas de madera casi cubiertas por la maleza. Papeleras con carteles despintados en los que todavía reza: “deposítame aquí”. Escaleras naturales, apoyadas en troncos en los que nacen hierbas y que te llevan al agua, donde tantas veces nadé. Pinos... ¿Qué ha pasado? Apenas cuatro pinos en recuerdo de mejores épocas, me hicieron estremecer. Todo ha cambiado. Nada permanece igual. Tan sólo las torres de la central permanecen inmutables al paso del tiempo, continúan enviando bocanadas de humo negro al hermoso cielo azul. Los recuerdos invaden mi mente y me arrastran en el tiempo, y al tomar la cerrada curva a la izda, como un ¡flash! Visualizo veinticinco años atrás... Tardes al sol, tostando la piel y jugando a ser mayor. Peleas en el agua, sentada en los hombros de los chicos de nuestra pandilla, empujones entre risas... ¡Aaaaay!...
Continúo buscando un sitio donde aparcar. Qué hermoso está el pantano a pesar de su descuidado aspecto... Dejo el coche en la explanada que dice “aparcamiento” y pienso durante unos segundos qué bajo de él. Opto por no bajar nada, por hacer una primera incursión. El pantano está desierto. Esta zona también ha cambiado. La maleza está por todas partes, a pesar de que la infraestructura es mejor que la de antaño, pues mesas y parrillas para hacer la carne están por todos lados, pero aún así, el lugar parece abandonado. Inspiro con fuerza y localizo qué y dónde. Han plantado “mimosos”... Mmmm... ¡qué rico ese aroma! Ya están floridos, se nota en ellos lo adelantada que está la primavera. Camino hacia el agua, como flotando entre dos tiempos... “el pasado” y el “presente”... El agua, como mi mente, está inquieta. Observo el ligero vaivén de las olas que casi mojan mis mocasines. Busco con la mirada un lugar en el que sentarme y contemplar y mientras lo hago, mi mente analiza esta palabra “contemplar”. Me siento sobre una piedra y pienso en ello, qué diferente es observar de contemplar...
(...)
Me levanté, subí de nuevo al coche y ya supe donde quería ir. Cuando llegué sólo vi un coche. Aparqué cerca de la entrada y mientras lo hacía, leí el horario: “domingos: de 11 a 14”. Miré el reloj del coche: las 14:10. La puerta estaba abierta, así que entré.
-Perdone, pero ya voy a cerrar. Me dijo una voz a mi espalda. Me volví y mirándole le pedí:
-Dos minutos nada más, por favor...
Mientras caminaba a paso acelerado, pensé en ese mismo trayecto casi ocho años atrás... Qué diferente la forma de caminar. Qué diferente era yo. Qué diferente la manera de mirar y de ver... Y llegué... Sonreí y tomé aire. Me puse a su lado y contemplé el paisaje, el hermoso valle que se muestra tal cual es.
-Qué bien se está aquí -le dije. Tienes unas bonitas vistas. Las mejores del lugar. ¿Sabes? A pesar de lo que dice ahi, soy muy afortunada por tenerte...


Me despedí al tiempo que lo hacía el sol. Llegué al coche y empezó a llover. Miré al inesperado cielo gris y me reí: Gracias papá ... ;-)

18 comentarios:

AtiluM dijo...

Me moviste el corazón fantasía.
Un fuerte abrazo.

aprendiza de risas dijo...

Mi querida Fantasía: En la segunda línea ya supe de quién ibas a hablar... pones un tono de voz que es inconfundible, se te iluminan los ojillos y la sonrisa ya no desaparece de tu rostro.
Ya sabes mi niña, en ese sitio el horario para ti es de veinticuatro horas al día.

Besos que te quieren,

Alba y Alvaro dijo...

Si, puede que todo cambie... pero hay cosas que no deberían hacerlo.

Un saludo desde el agua

burt dijo...

Muy bonito Fantasía, casualmente este finde volví al pueblo que me vió nacer y reviví momentos como los que tu mencionas en tu blog, la verdad es que me siento muy identificado con todo lo que dices, además aprovecho para despedirme de esa cámara digital que también fue mi compañera de viaje en alguna excursión y alguna cenita, plasmando momentos inolvidables, que siempre quedarán grabados en nuestro recuerdo.

Un beso enorme

fantasía dijo...

A atilum: y eso es bueno o malo? :)
muackkkkkkkkkkk

A aprendiza: q hermoso trasero... quiero decir, gracias guapa!
;-)
¿Sabes una cosa? me siento feliz y doy gracias por todas las bendiciones que llegan a mi vida y estoy aprendiendo a disfrutarlas mientras están y a decirles adiós cuando llega el momento de la despedida. Nada es para siempre...

A alba y alvaro: desde que nacemos estamos en un continuo cambio, fijaos en un bebé... y ahora miraos al espejo ¡voilà! todo cambia y los cambios siempre son para bien.
Besitos demadrugada

A burt: todavía no ha sido declarada "fuera de servicio" :)
Que bueno que estemos sincronizados. El otro finde salsita y este nostalgia... ¡Ay mi querido burt! Se echa de menos los cafés y las risas, ¿verdad?
Besito

pUbLiFrEaK dijo...

Fantasía!

Hacía mucho tiempo q no pasaba por acá. Disculpame! como siempre tus palabras tiene un dejo, quedan en ersonancia en la persona q las lee. Suerte con la cámara, la mia tmb está malita, pero por culpa mia :(

Salú!

mi despertar dijo...

Tus momentos tus recuerdos, me llegan de cerca

Orquidea susurrante dijo...

Ya no se si sentir bonito o ponerme a llorar. Estoy confundida y conmovida!
Te dejo un beso y espero me visites mas seguido... Mientras, una orquidea para usted!

nuse dijo...

A mi me pone triste ir.

Á. Matía dijo...

Sencillamente increible.


Un saludo.

Os invito a todos a http://amatia1985.blogspot.com

fantasía dijo...

A publi: q bueno verte de nuevo! y que no se repita, que no vuelva a pasar "lista" y que no estés ;-)

A mi despertar: las historias se repiten una y otra vez, a veces cambian sólo los protagonistas, otras... ni eso.

A orquídea: puedes hacer las dos cosas, no son incompatibles :)
Gracias por tu visita y por la flor, te pasaré a ver...
Saludos

A nuse: a mí no, la sensación es otra. Se respira tanta paz...
Te envío un gran abrazo, delosquequitantristezas

A á. matía: gracias por tu visita y comentario. Te pasaré a ver.
Bienvenido

martita dijo...

Cerca de mi pueblo también hay un pantano con sus grandes torres-chimeneas de la central térmica que lo decora,...
También allí me gusta encontrarme a mi papá,...
Será el mismo pantano?

Naorio dijo...

Que bello viaje a la infancia, paseando por los recuerdos... todo perdura mientras no se olvida...

Un beso muy gordo.

PrincesaLiz dijo...

Que bonito escribes. Me emociona leerte, tanto como abrazarte.
Me encanta saber lo que disfrutas y también el que los recuerdos te traigan bellos momentos al presente.
La vida sigue, lo has notado en ese lugar mágico que describes, pero siempre trae cosas buenas.
Un besito,
Liz

fantasía dijo...

A martita: españa está plagada de pantanos, podría ser... las torres que nombro son de cubillos.
Un besito y bienvenida

A naorio: que palabras tan sabias!
;-)
Te beso

A mi princesa de la boca de fresa: "dime con quién andas y te diré quién eres"
;-)
Te quiero
Muackkkkkkkkkkk

mar dijo...

descanso, paz, padre, la foto y la primera línea ya dice tanto, ya casi como transparentes nos sabemos y TE QUIERO

martita dijo...

Cubillos?¿?¿?¿?!!!!
No puedo creerlo,.... España está plagada de pantanos, cierto,... ¡¡nuestro pantano es el mismo!!
Saludos desde Cabañas ;)

fantasía dijo...

A martita: Vaya... sabía que el mundo era un pañuelo, pero nunca dejaré de sorprenderme!!
Iremos juntas algún día a "nuestro pantano" ;-)