Una de cal y otra de arena
Los últimos días han sido extraños, diferentes emociones se entremezclan en mi interior. Por fin llega lo que tanto ansié, mi niña apenas ha aterrizado en su nuevo hogar, de nuevo la tengo a mi lado. Es un regalo que la vida me ofrece, no pienso desaprovecharlo. Ha sido emocionante preparar su regreso, y sus besos han pagado con creces todo lo que he hecho, que no ha sido nada, pero que ella ha sabido agradecer y que yo me he sentido tan feliz viéndola así… Otra etapa en nuestras vidas, otra oportunidad de vivirla juntas, ella en su casa, yo en la mía, pero juntas… sabiendo que nos tenemos la una a la otra. Y la vida sigue sonriéndome, sigue ofreciéndome regalos, algunos antiguos que nunca dejé de pensar que volverían, y otros nuevos que han venido a alegrarme más si cabe la vida… Pero, entonces, ¿Por qué me siento así? En los últimos días han dejado este mundo dos personas muy cercanas a gente que yo quiero y no sé qué ha ocurrido en mi interior, no sé qué se ha removido dentro, pero...